Llámame ilusa, pero sentí flotar.
Qué lástima tener que ponerle pausa a la película, y tener que esperar a volverte a ver, a volverte a ver.. Y del futuro poco te puedo hablar, solo se que batallará en quitarme esto de encima de mi, o borrarte de aquí, me gustaría poder hojearte y ver la siguiente página, tener que esperar a verte llegar y se que voy a extrañarte.
Me gustaría partirme en dos, pensar en que todo esto es parte del plan mejor, que se le ocurrió a Dios, y hasta el día en que te vuelva a ver, me quedaré con ganas de ti.
Parecemos nosotros, mi sonrisota, tu naríz, tu cabello.
No se porqué sigo extrañando eso que solías ser.

“Te borraría de mi mente, pero a mitad del proceso, vería de uno en uno los recuerdos que tuvimos, todos esos recuerdos que harán que mientras más te quiera olvidar, más querré que te quedes en mi mente, porque ahí es donde perteneces.”
— Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
Escribo en tu espalda unos cuántos versos con olor a coco, versos que me recuerdan a ti y la dulzura de tu presencia en cada rincón de la habitación donde te descubrí inundando mi ser de tus sonrisas, con olor a coco.
Las abejas en primavera te siguen, porque la dulzura de tu piel la llevas en tus manos, tan suaves cómo pétalos de rosa y tan dulce su aroma.
Impregnaste lentamente en mis neuronas tu perfume y tan sólo con recordarte pierdo la mirada entre tu figura, me quedo contemplando el sabor de las constelaciones más hermosas de la vía láctea, el par de estrellas que van en tu rostro.
Lo que no sabes es que suspirar cuando estoy contigo es sólo una excusa para contener tu aroma en mis pulmones, para llenar mi cuerpo de ti y que tu presencia esté siempre dentro de mi.
Son noches tranquilas, insomnios con tus sonrisas, aquellos días en los que anhelo tu cuerpo pasar cerca de mi con una caricia que seduzca hasta mis más fuertes sentimientos, sentir el calor de tu cuerpo y escucharte respirar tranquila en mis brazos sería volver a vivir, son noches con olor a coco.
Y cuándo te extraño, tal y como ahora, respiro profundamente hasta llegar a la neurona que contiene esa sensación de tranquilidad y respirar tu perfume con olor a coco y recordarte.

