G
Fuimos lo que la mitad del mundo alguna vez soñó. Después todo terminó.
Sin saberlo me diste todo, incluso una razón para olvidarte.
Adiós

Llámame ilusa, pero sentí flotar.

Qué lástima tener que ponerle pausa a la película, y tener que esperar a volverte a ver, a volverte a ver.. Y del futuro poco te puedo hablar, solo se que batallará en quitarme esto de encima de mi, o borrarte de aquí, me gustaría poder hojearte y ver la siguiente página, tener que esperar a verte llegar y se que voy a extrañarte.

Me gustaría partirme en dos, pensar en que todo esto es parte del plan mejor, que se le ocurrió a Dios, y hasta el día en que te vuelva a ver, me quedaré con ganas de ti.

Olvidarte - felipe santos

Parecemos nosotros, mi sonrisota, tu naríz, tu cabello.

No se porqué sigo extrañando eso que solías ser.

Parecemos nosotros, mi sonrisota, tu naríz, tu cabello.

No se porqué sigo extrañando eso que solías ser.

Allá ustedes con sus viernes vacíos, sus amores de una noche, su cobardía para amar y sus ganas de olvidar. Allá tu..
elmundodebasto:

“Te borraría de mi mente, pero a mitad del proceso, vería de uno en uno los recuerdos que tuvimos, todos esos recuerdos que harán que mientras más te quiera olvidar, más querré que te quedes en mi mente, porque ahí es donde perteneces.”
— Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

elmundodebasto:

“Te borraría de mi mente, pero a mitad del proceso, vería de uno en uno los recuerdos que tuvimos, todos esos recuerdos que harán que mientras más te quiera olvidar, más querré que te quedes en mi mente, porque ahí es donde perteneces.”


— Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Sus trenes corrían en direcciones opuestas, pero, llegado el momento, se descarrilarían juntos.
Me pregunto si aun reflejas algo de mi vida, si en tu memoria vive aquel amor de tanto tiempo.
Entonces lo vi de la mano de otra, eso no me dolió. Lo que me destrozó fue verlo sonreír como yo nunca logré que lo hiciera.

Roberto rocha - ¿Un consejo?

Noches con olor a coco.

unpsicoanalista:

Escribo en tu espalda unos cuántos versos con olor a coco, versos que me recuerdan a ti y la dulzura de tu presencia en cada rincón de la habitación donde te descubrí inundando mi ser de tus sonrisas, con olor a coco. 

Las abejas en primavera te siguen, porque la dulzura de tu piel la llevas en tus manos, tan suaves cómo pétalos de rosa y tan dulce su aroma.

Impregnaste lentamente en mis neuronas tu perfume y tan sólo con recordarte pierdo la mirada entre tu figura, me quedo contemplando el sabor de las constelaciones más hermosas de la vía láctea, el par de estrellas que van en tu rostro. 

Lo que no sabes es que suspirar cuando estoy contigo es sólo una excusa para contener tu aroma en mis pulmones, para llenar mi cuerpo de ti y que tu presencia esté siempre dentro de mi.

Son noches tranquilas, insomnios con tus sonrisas, aquellos días en los que anhelo tu cuerpo pasar cerca de mi con una caricia que seduzca hasta mis más fuertes sentimientos, sentir el calor de tu cuerpo y escucharte respirar tranquila en mis brazos sería volver a vivir, son noches con olor a coco.

Y cuándo te extraño, tal y como ahora, respiro profundamente hasta llegar a la neurona que contiene esa sensación de tranquilidad y respirar tu perfume con olor a coco y recordarte.